La incorporación de pistolas Taser al equipamiento de la Policía de la provincia de Buenos Aires volvió a tomar impulso en la Legislatura, luego de que un proyecto de ley obtuviera dictamen favorable por unanimidad en la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados bonaerense.
La iniciativa, impulsada por el diputado provincial Carlos Puglelli, del Frente Renovador, propone modificar la Ley 13.482 para habilitar el uso de dispositivos electrónicos conductores de energía por proyectil, como las pistolas Taser.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la capacitación obligatoria del personal policial. Los efectivos deberían recibir formación específica, acreditada y continua sobre el manejo de los dispositivos, sus riesgos y efectos, los protocolos de actuación y los principios que regulan el uso progresivo de la fuerza.
Además, la preparación incluiría técnicas de desescalada de conflictos y conocimientos de primeros auxilios, con el objetivo de reducir riesgos durante las intervenciones.
El texto también establece límites para su utilización. El uso de estos dispositivos quedaría sujeto a criterios de legalidad, necesidad, razonabilidad, progresividad y proporcionalidad, y se reservaría para situaciones en las que las alternativas no violentas resulten insuficientes y exista un peligro inminente para la integridad física de los efectivos, de terceros o de la persona involucrada.
La propuesta contempla, además, controles sobre las intervenciones y la prohibición de determinados dispositivos eléctricos de contacto directo destinados principalmente a provocar dolor mediante descargas.
Sin embargo, el dictamen favorable en comisión no significa que las pistolas Taser ya estén habilitadas para su utilización por la fuerza provincial. El proyecto todavía debe avanzar en el procedimiento legislativo correspondiente antes de convertirse en ley.
El debate vuelve a poner en discusión las herramientas disponibles para la actuación policial, la prevención de situaciones de riesgo y las garantías necesarias para evitar un uso indebido de la fuerza.