La familia de Yanina Correa volvió a reclamar públicamente justicia y pidió que la investigación por la muerte de la joven de 30 años sea profundizada y recaratulada como “homicidio”. A casi cinco meses del hallazgo de sus restos en un descampado de Abasto, sus allegados sostienen que la causa continúa sin avances concretos y denuncian un posible encubrimiento.
Yanina había desaparecido el 24 de diciembre de 2025 y sus restos óseos fueron encontrados el 3 de enero en una zona cercana a su vivienda. Sin embargo, recién el 16 de febrero una prueba de ADN confirmó oficialmente su identidad. Desde entonces, la causa permanece caratulada como “averiguación de causales de muerte”, algo que la familia rechaza de manera contundente.
Sus hermanos, acompañados por la Asociación Miguel Bru y su presidenta Rosa Bru, denunciaron que no existen personas investigadas y cuestionaron el trabajo de la fiscalía a cargo del caso. Además, aseguraron haber sufrido amenazas e intimidaciones luego de las marchas y protestas realizadas frente a dependencias policiales para exigir avances en la investigación.
Entre las principales dudas planteadas por la familia aparecen dos testimonios que indicarían que Yanina ingresó al descampado acompañada por un hombre en bicicleta, quien luego habría salido solo del lugar. Según denunciaron, esos relatos no habrían sido incorporados correctamente a la causa. También cuestionan el estado en que fueron encontrados los restos y sostienen que la escena no fue preservada de manera adecuada.
Los familiares además apuntan contra la demora en las pericias y la falta de entrega del certificado de defunción, documento que consideran fundamental para poder avanzar con los trámites vinculados a los hijos de Yanina, quienes actualmente quedaron al cuidado de otros integrantes de la familia.
En medio del dolor y la incertidumbre, el entorno de la joven insiste en que se investigue un posible femicidio y reclama que el caso no quede impune.