En región el 21 de septiembre tiene una
historia que va mucho más allá de los tradicionales picnics de estudiantes Cada
año plazas, parques y espacios verdes se convierten en puntos de encuentro para
recibir la primavera y celebrar el Día del Estudiante. Sin embargo el clima
muchas veces se encargó de ponerle un freno a los festejos al aire libre.
Parece que el 2026 se quiso sumar a la lista.
La historia conserva numerosos registros de
jornadas en las que la lluvia y el frío fueron protagonistas Una recopilación
histórica permite recorrer varias de esas primaveras y muestra que el 21 de
septiembre no siempre estuvo acompañado por temperaturas agradables.
Uno de los antecedentes más recordados se
remonta a 1974 cuando el 21 de septiembre comenzó con lluvia. A pesar de las
condiciones meteorológicas la actividad de la ciudad continuó y hasta hubo
fútbol en una jornada que quedó registrada por el mal tiempo.
Diez años después en 1984 la celebración
volvió a estar condicionada por el clima. Fue un viernes fresco con lluvias
esporádicas y algunos paraguas acompañando a los jóvenes que se acercaban a los
espacios de festejo.
En 1988 ocurrió una situación todavía más
particular. Después de tres meses de sequía la lluvia apareció justamente
durante los festejos de primavera. La llegada del agua no alcanzó para detener
todas las actividades y en el campo de deportes de la Universidad Nacional de
La Plata se realizó un maratón.
En 1990 nuevamente la lluvia obligó a
modificar el escenario de los festejos. A pesar del mal tiempo hubo actividades
en el campo de la Universidad Nacional de La Plata donde se organizaron
propuestas deportivas y recreativas.
Dos años más tarde en 1992 la lluvia volvió a
marcar el calendario. El registro histórico señala que cayeron 15 milímetros en
apenas tres horas y que el agua alteró los planes previstos en la República de
los Niños donde se esperaba la participación de distintas bandas locales.
Pero quizás uno de los recuerdos más
contundentes sea el de 1996 cuando el día de la primavera estuvo acompañado por
una lluvia torrencial. En aquella oportunidad las actividades debieron
adaptarse a las condiciones meteorológicas y entre las propuestas apareció
incluso una actividad de patinaje sobre hielo en la República de los Niños.
La lluvia también fue protagonista en tiempos
más recientes.
En 2017 el mal tiempo directamente obligó a
suspender los festejos oficiales previstos en La Plata, Berisso y Ensenada. La
jornada del 21 de septiembre estuvo marcada por las precipitaciones y los
municipios debieron reprogramar las actividades que habían sido organizadas
para recibir la primavera.
En La Plata estaba previsto un festival en
Plaza Islas Malvinas pero el escenario preparado para la celebración quedó sin
actividad debido a las condiciones meteorológicas. La lluvia también afectó a
los vendedores de flores y a quienes habían organizado actividades al aire
libre.
En 2023 el clima volvió a poner en duda los
festejos. Desde los días previos los pronósticos advertían una alta
probabilidad de lluvias para el 21 de septiembre. Finalmente la jornada tuvo
momentos de inestabilidad pero las actividades pudieron desarrollarse y desde
las 14 hubo propuestas musicales y recreativas en Plaza Islas Malvinas.
El año 2024 también dejó una postal poco
relacionada con la idea tradicional de una primavera soleada. El 21 de
septiembre comenzó con un día gris y ventoso. La temperatura mínima registrada
en los pronósticos rondaba los 11 grados y se esperaba un aumento de la
nubosidad junto con nuevas lluvias en la región.
Y en 2025 volvió a aparecer la amenaza del
frío. El pronóstico difundido días antes del festejo advertía que el 21 de
septiembre podía presentarse muy nublado frío y ventoso condiciones poco
favorables para quienes tenían previsto realizar picnics y encuentros al aire
libre.
La historia demuestra entonces que el Día del
Estudiante y la celebración de la primavera nunca tuvieron garantizado el buen
tiempo en el partido de La Plata. La tradición de reunirse en plazas parques y
espacios verdes convivió durante décadas con jornadas de lluvia frío viento y
cambios repentinos en las condiciones meteorológicas.
Incluso la jornada de éste 21 de septiembre de
2026 vuelve a mostrar esa particular relación entre la fecha y el clima. El
pronóstico elaborado por la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de
la Universidad Nacional de La Plata anticipaba para la jornada un ambiente
fresco a templado con posibilidad de lloviznas y ráfagas de viento que podían
alcanzar los 70 kilómetros por hora.
La situación también llevó a la Municipalidad
de La Plata a suspender el festival Primavera Rock que estaba previsto para
realizarse en Plaza Rocha debido al alerta amarillo por fuertes vientos.
Así la historia de los festejos platenses
demuestra que el 21 de septiembre puede tener sol, lluvia, frío o viento pero
hay algo que se mantiene a través de las generaciones. La costumbre de los
estudiantes y de los vecinos de salir a encontrarse para celebrar una fecha que
ya forma parte de la identidad de la ciudad.
Porque en La Plata la primavera puede llegar
con flores y días templados pero también con paraguas, camperas y hasta
actividades suspendidas. Y aun así el 21 de septiembre continúa siendo una de
las fechas más esperadas del calendario por miles de estudiantes y familias.