La creciente ola de inseguridad en La Plata sumó un nuevo episodio en la localidad de Abasto, donde una vivienda fue blanco de un violento robo. El hecho ocurrió en una casa ubicada en la calle 250, entre 518 y 519, aprovechando que la propietaria se había ausentado durante unas horas.
Según fuentes vinculadas a la investigación, la víctima, una mujer de 36 años, se trasladó el jueves al mediodía a una propiedad que posee en Wilde, partido de Avellaneda. Durante la noche, revisó las cámaras de seguridad instaladas en su hogar a través de su celular y notó que todo estaba en orden. Sin embargo, al día siguiente descubrió que el sistema había sido desconectado y que los delincuentes habían actuado durante la madrugada.
Los intrusos no solo ingresaron al domicilio, sino que previamente cortaron el suministro eléctrico para inhabilitar las cámaras y evitar ser registrados. Luego, revolvieron la vivienda, causaron importantes daños materiales y se llevaron todo lo que pudieron cargar. Entre los objetos robados, llamó la atención que incluso se llevaron la carne del freezer.
El caso es investigado por las autoridades locales, quienes analizan las cámaras de seguridad de la zona en busca de pistas sobre los responsables. El hecho volvió a encender las alarmas entre los vecinos, quienes denuncian una preocupante falta de patrullaje y prevención en ese sector de la ciudad.
La creciente ola de inseguridad en La Plata sumó un nuevo episodio en la localidad de Abasto, donde una vivienda fue blanco de un violento robo. El hecho ocurrió en una casa ubicada en la calle 250, entre 518 y 519, aprovechando que la propietaria se había ausentado durante unas horas.
Según fuentes vinculadas a la investigación, la víctima, una mujer de 36 años, se trasladó el jueves al mediodía a una propiedad que posee en Wilde, partido de Avellaneda. Durante la noche, revisó las cámaras de seguridad instaladas en su hogar a través de su celular y notó que todo estaba en orden. Sin embargo, al día siguiente descubrió que el sistema había sido desconectado y que los delincuentes habían actuado durante la madrugada.
Los intrusos no solo ingresaron al domicilio, sino que previamente cortaron el suministro eléctrico para inhabilitar las cámaras y evitar ser registrados. Luego, revolvieron la vivienda, causaron importantes daños materiales y se llevaron todo lo que pudieron cargar. Entre los objetos robados, llamó la atención que incluso se llevaron la carne del freezer.
El caso es investigado por las autoridades locales, quienes analizan las cámaras de seguridad de la zona en busca de pistas sobre los responsables. El hecho volvió a encender las alarmas entre los vecinos, quienes denuncian una preocupante falta de patrullaje y prevención en ese sector de la ciudad.