Un grave hecho de inseguridad volvió a poner en alerta a los vecinos de Abasto y alrededores. Una familia quintera fue víctima de un robo durante la madrugada, cuando delincuentes ingresaron a su vivienda y escaparon con alrededor de $10 millones en efectivo, joyas y pertenencias, además de una camioneta Ford Ranger blanca que utilizaban para trabajar.
El hecho ocurrió en una zona de quintas, donde las casas se encuentran alejadas unas de otras, lo que dificulta el pedido de ayuda inmediata. Según trascendió, los ladrones actuaron mientras la familia dormía y se retiraron sin dejar rastros.
Los vecinos de la zona manifestaron su preocupación, asegurando que la falta de patrullaje y control es constante. “Acá, cuando llamás, la policía tarda muchísimo en llegar. Vivimos cada vez más expuestos”, expresó un vecino que prefirió no identificarse.
Este episodio se suma a otros casos ocurridos en la región, donde la distancia, la poca iluminación y la circulación reducida durante la noche generan un escenario propicio para este tipo de delitos.
La investigación está en marcha y la familia espera recuperar al menos la camioneta, herramienta fundamental para el trabajo diario en la quinta.
Mientras tanto, en el barrio crece el malestar y el reclamo compartido:
“Queremos seguridad. Necesitamos que la zona vuelva a ser tranquila, como antes”.