Un nuevo rastrillaje para dar con los restos de Miguel Bru se puso en marcha en la localidad de Abasto, reactivando una causa emblemática que, a más de tres décadas, sigue sin respuestas.
El operativo se desarrolla en un terreno ubicado en calle 212 entre 518 y 519, junto a un lote lindante, a partir de un testimonio de identidad reservada que aportó nuevos datos a la investigación.
Las tareas están a cargo de Gendarmería Nacional Argentina, bajo la supervisión del fiscal Gonzalo Petit, titular de la UFI N°3 de La Plata, y cuentan con la colaboración de trabajadores municipales.
Según se informó, los trabajos comenzaron con la limpieza del predio para luego avanzar con tecnología de georradar, aunque hasta el momento no se obtuvieron resultados positivos.
Se trata del rastrillaje número 43 desde la desaparición del joven, ocurrida el 17 de agosto de 1993, cuando fue detenido, torturado y asesinado en la comisaría Novena de La Plata, en un caso que se convirtió en símbolo de la violencia institucional en democracia.
En el lugar estuvo presente Rosa Bru, quien expresó su expectativa de que esta búsqueda pueda finalmente arrojar resultados. “No vamos a bajar los brazos hasta saber dónde está Miguel”, sostuvo, renovando un reclamo que lleva más de 30 años.
La nueva pista surgió en un contexto marcado por la reciente muerte de uno de los policías condenados por el caso, lo que, según la familia, podría haber facilitado que nuevos testigos se animen a declarar.
A más de tres décadas, la pregunta sigue vigente: dónde está Miguel. En Abasto, una vez más, la búsqueda vuelve a empezar.