Con la llegada de las jornadas más frías, muchas plantas requieren cuidados especiales para resistir las bajas temperaturas. Una de las recomendaciones más importantes es proteger las raíces mediante el uso de mantillo, hojas secas o corteza alrededor de la base.
También se aconseja reducir la frecuencia de riego, ya que la humedad excesiva puede favorecer la aparición de hongos. En el caso de las especies más sensibles, es conveniente trasladarlas a espacios resguardados o utilizar cobertores especiales durante las noches más frías.
Mantener un seguimiento constante permitirá detectar posibles daños y garantizar que las plantas lleguen en buenas condiciones a la primavera.